Representando Correctamente La Situación De La Agricultura Sostenible En Puerto Rico

Anoche leí un artículo que habla sobre el pasado, presente y futuro de la agricultura sostenible en Puerto Rico. El comienzo del artículo nos presenta a un hombre llamado Raúl Rosado quien, como Paul y yo, escapó su trabajo 9am a 5pm y encontró la libertad en la agricultura. También, como nosotros, parte de lo que influyó la decisión de Rosado fue la escena agricultural de Utuado.

No está claro si el granjero que presentan en el artículo (el que Rosado supuestamente conoció tras su caminata por las montañas de Utuado) practica la agricultura orgánica o no (la autora Lisa Munniksma no nos dice el nombre del utuadeño, y no nos habla mucho sobre él), pero por lo que se puede ver en la foto del artículo y por los amigos de Facebook que ambos tenemos en común (que son granjeros orgánicos), estoy inclinada a creer que Rosado practica la agricultura orgánica.

El artículo entonces procede a proveer más información sobre la historia de Puerto Rico con la agricultura (que mayormente consiste de residentes en la isla y nuestra hermosa tierra siendo explotada primero por los españoles y luego los estadounidenses –ambos países colonizando a nuestro Boriquén). En efecto, todavía seguimos siendo una colonia estadounidense. Lisa habla sobre la crisis de la deuda pero no indica lo que la causó. Ella básicamente no elabora sobre esa parte. Eso me estuvo curioso.

Ella habló sobre la transición a la sostenibilidad y sobre todos los esfuerzos que han realizado los puertorriqueños, la Universidad de Puerto Rico, y el gobierno para mover la agricultura del país en la dirección correcta.

Para los que no poseen suspicacia, o para aquellos que están completamente ignorantes sobre las realidades y complejidades de nuestra isla, Munniksma pinta una utópica imagen que incluye a los granjeros locales caminando de manos con los grupos de intereses especiales con el propósito de crear un futuro brillante y más sostenible para nuestra asediada isla.

Me pregunto si se estaba refiriendo a la misma isla en la que Paul y yo hemos estado viviendo por los pasados ocho años.

Cuando ella usó comentarios hechos por nuestro amigo y mentor Sadhu Govardhan completamente fuera de contexto para contradecir a aquellos que dicen estar haciendo bien en la Isla (grupos de intereses especiales, no practicantes de la agricultura sostenible) cuando de hecho están abusándola, supimos que algo estaba seriamente mal.

Por Sadhu Govardhan

oroverdebookSadhu Govardhan es el autor de Oro Verde – Asegurando el Futuro de Nuestra Comida. Él vive en la Isla y trabaja como consultor agricultural en Puerto Rico e islas aledañas, y es la primera persona en el Caribe que ha trabajado con sobre 500 cosechas de frutas tropicales, así como con cientos de especies de bambú, vegetales y hierbas.

Contrario a lo que Munniksma dice en el artículo, Sadhu no es puertorriqueño. Su nombre ni siquiera es de origen Español.

Inicialmente pensé que Munniksma se encontraba en un estado de ignorancia y que ella realmente creía que las intenciones del Departamento de Agricultura eran completamente altruístas, o que simplemente no sabía el verdadero significado de sostenible, pero ahora pienso diferente. Munniksma agrupó a los agricultores orgánicos y dueños de granjas sostenibles con aquellos que usan fertilizantes químicos, herbicidas (especialmente RoundUp) y pesticidas, pero lo hizo de manera sigilosa. Creo que lo hizo para ayudar a promover los esfuerzos de los grandes intereses que están aliados con la industria de la biotecnología y Monsanto; o sea, no lo hizo para combatir a los que cometen abusos contra la naturaleza, sino para ayudar a que continúen con esos abusos y pretendiendo como si no pasara nada.

Este párrafo tomado de su artículo, que está estratégicamente posicionado después de dos párrafos que hablan sobre los esfuerzos de Rosado para adelantar la agricultura orgánica y sobre una compañía que vende semillas orgánicas, puede llevar a cualquiera que no sabe la realidad de la situación a creer que la agricultura mencionada en el párrafo es orgánica.

En adición a un aumento en la agricultura casera, como quiera, Rosado ha visto un aumento en los últimos dos o tres años en monocultivos a gran escala y agricultura convencional. El cultivo del maíz, especialmente, es más común ahora. La industria lechera, uno de los sectores más grandes de la agricultura en la isla, está valorada en $189.4 millones. Los plátanos –cultivados en más de un tercio de las granjas puertorriqueñas– son también parte importante del sector agrícola, aportando $80.5 millones al mercado. La avicultura, la ganadería, y la siembra del café y el banano siguen siendo industrias populares. El cultivo de sandías también está ganando terreno.

(Ni siquiera he abordado las industrias avícolas y ganaderas aquí en la isla. Algunos de los bovinos criados para productos lácteos son tratados con humanidad; …algunos, pero en general, las aves de corral y el ganado en la isla se crian de igual manera que en los EE.UU.: las criaturas son alimentadas con antibióticos, viven en espacios confinados, se les impide amamantar a sus crías y las crian de la manera más cruel.)

La realidad es que la mayoría de los granjeros de la isla que están sembrando plátanos, bananos, papayas, aguacates, piñas, cítricos y otras frutas –tanto para vender como para consumo personal– usan fertilizantes y químicos suministrados por el Departamento de Agricultura y compran herbicidas y pesticidas.

Nosotros habitualmente vemos gente que llevaba máscaras de gas mientras rocían herbicidas a sus sembradíos para eliminar las malas hierbas que invaden sus árboles frutales. Esto es una ocurrencia común.

Photo credit: Natural society

Photo credit: Natural society

Y no es como si no estuvieran conscientes de lo que están haciendo. Con frecuencia nos preguntan por qué no usamos veneno.

Solíamos comprar el café de nuestros vecinos hasta que nos mostraron las cajas de pesticidas en su cobertizo. Si nuestros árboles de café no producen mucho en un año (no es nuestro objetivo principal), nos las arreglamos sin el producto o negociamos con amigos que quieran algo que tenemos que ellos no tengan, como queso de cabra.

La realidad de la situación es que aquellos de nosotros que somos granjeros orgánicos y practicamos la agricultura sostenible en la isla estamos en la minoría. Si nos referimos a aquellos que tienen un par de árboles de plátanos, aguacates, panapén y papaya para complementar lo que compran en las tiendas, o a los que tienen varios acres y están creciendo sus propios alimentos, o a los que venden los productos de sus cosechas a tiendas de comestibles y restaurantes, tratar de encontrar a esos pocos agricultores orgánicos entre el montón es similar a tratar de encontrar una aguja en un pajar.

Este es el comentario que dejé en el artículo de Lisa Munniksma, que aparentemente no ha sido aprobado como era de esperar (no sé si ella tiene control sobre eso o si es el editor del artículo o el moderador de comentarios de CivilEats):

"Usted ha tergiversado imprudentemente la escena agrícola aquí.

Puerto Rico no se está moviendo hacia la sostenibilidad. La realidad es la siguiente: aquellos de nosotros que estamos moviéndonos hacia la sostenibilidad agricultural, lo hacemos a sabiendas de que somos una minoría entre un gran número de granjeros de plátano/café/aguacate/piña, etc. que utilizan fertilizantes químicos y otros incentivos del Departamento de Agricultura y que compran a los herbicidas y pesticidas por los galones. Esos productos le hacen daño a la tierra, contaminan nuestra agua y envenenan nuestros alimentos. Y ni siquiera he hablado de las compañías que son la antítesis de la sostenibilidad: Monsanto, DuPont, etc.

Usted ha tergiversado los comentarios de Sadhu Govardhan para señalar los supuestos beneficios que ofrecen los programas que usted ha mencionado. Al extranjero, usted le ha descrito la utopía, cuando en realidad es una farsa contra Puerto Rico."

Es importante que nos expresemos cuando se producen injusticias; ya sea contra los animales, las personas de color, las mujeres o la madre tierra, es nuestro deber.

Me gustaría dar las gracias a Alva Cardona de Puerto Rico para la traducción de la entrevista en español. Si usted está interesado en sus servicios de la escritura o de traducción, aquí está su perfil de LinkedIn.